Conoce nuestra história

HISTORIA DE AVACO ART I DECO

Avaco Art y Deco es fruto de siete generaciónes de maestros artesanos dedicados a la cerámica. Donde los dos apellidos que forman la familia, por un lado “Ava” de avante y por otro lado “Co” de cozar, “Art” de arte y artesanía “Deco” de decoración.

Es el legado que quiero dejar a mis hijos, porque seguramente, yo seré el último ceramista de las siete generaciones de maestros artesanos de la familia Avante, que se dedique a la cerámica.

La historia de la familia Avante se remonta al año 1686 siendo Francisco (Dgo. Tomás) Avante, de oficio alférez en la compañía de D. Francisco de Estrada (Capitán y Gobernador del Castillo de Miravet) que vino destinado del acuartelamiento de Flix.

Según las narraciones de nuestros antepasados, el primer Avante que inició la saga de artesanos alfareros, ceramistas y artistas de la familia Avante, fue D. Francisco Avante Estrella, casado con Josepa Vives Griñó, el 21-08-1751, dedicándose a la artesanía de la alfarería tradicional con influencias morunas, pues las tierras de la Ribera del Ebro, fueron durante mucho tiempo Califato del Califa de Córdoba.

A partir de ese momento todos los descendientes de la familia Avante, de esta rama genealógica, se han dedicado al noble arte de la cerámica y la alfarería tradicional artesana.

Nombraremos los escalafones de la rama del árbol genealógico que siguieron a D. Francisco Avante Estrella:

– D. Juan Avante Vives casado en Miravet el 6-7-1793 con Doña, Magdalena Morreso Pedrola.

– D. Juan Avante Moreso casado en Miravet el 12-04-1-1822 con Doña. Manuela Montagut Papaseit.

-D. Jaime Avante Montagut casado en Miravet el 10-01-1846 con Doña. Vicenta Sarroca Montagut.

-D. Juan Avante Sarroca nacido en Miravet en el año 1858, casado en Miravet el 26-01-1884, y casado con Antonia Llecera Sales, nacida en Miravet en el año 1867. Tuvieron tres hijos, dos varones y una hembra, los dos varones fueron alfareros, Juan y Tomas.

– D. Juan Avante Llecera nacido en Miravet casado en Miravet con Concepció Griño Sales.

– D. Juan Avante Griño nacido en Miravet el 11-09-1940 casado el 1965 con Doña, Rosa Papaseit Pallejà.

– D. Juan Avante Papaseit, nacido en Miravet en 1966.

En la actualidad la saga de artesanos y ceramistas de la familia Avante es continuada por Jordi Avante Papaseit. Siendo la octava generación de maestros ceramistas y alfareros que sigue creando obras de cerámica artística y artesanal.

El estudio genealógico ha sido realizado por el profesor, escritor e historiador Sr. Juan Ramón Vinaixa, hijo de Benissanet.

Miravet ha sido desde épocas muy antiguas un foco de artesanos alfareros. El hecho de que Miravet fuese un núcleo de artesanía, donde se trabajaba artesanalmente el barro, fue derivado a que ese enclave era y sigue siendo, muy rico en las arcillas necesarias para la creación del barro natural del alfarero.

En el siglo pasado, en la Ribera d’ Ebre, existían tres núcleos alfareros: Ginestar, Benissanet y Miravet.

En Miravet es donde la familia Avante ha permanecido durante siete generaciones, siendo en el año 1979 cuando por motivos logísticos, pues el antiguo obrador se quedó obsoleto, se desplazó a la vecina localidad de Benissanet, donde trabaja la octava generación de maestros artesanos ceramistas.

Benissanet se encuentra a pocos kilómetros de Miravet. En la actualidad Avaco Art i Deco, es el último taller de alfareros que existe en Benissanet.

Nos vamos a centrar a partir de la figura de Juan Avante Llécera, en su época, en la realidad socio cultural de todo un pueblo que vivía alrededor de los alfareros: la vida a partir de la postguerra.

Los datos que se tienen constancia por la memoria oral y escrita, de Miravet, un pueblo dedicado a la alfarería.

La alfarería era un motor económico muy importante a principios del 1.900, implicaba directamente e indirectamente a muchos sectores socioeconómicos de la sociedad:

Por un lado, estaban los alfareros, que fabricaban las piezas de cerámica utilitarias necesarias para la sociedad de la época.

Por otro lado, existían los oficios que surgieron por consecuencia de la alfarería, como:

los arrieros, que se dedicaban a transportar y vender la mercancía. Lo hacían con carros y mulas y se desplazaban por el sur de Cataluña, por el sur de Aragón y llegaron hasta Castellón. Hay un dicho que reza así: “cuando Cristóbal Colón descubrió América, se encontró a un arriero de Miravet vendiendo cerámica, con su carro y su mula”

Las personas encargadas de ir a recoger la leña al bosque para poder cocer el horno. Hacían una doble labor, por un lado, suministraban leña a los alfareros y por otro lado, mantenían limpios los bosques de malezas, evitando mucho la posibilidad de que se produjeran incendios.

Los especialistas en llenar el horno y las personas que amasaban el barro con sus pies.

Nuestro abuelo Juan Avante Lecera, era una persona muy acostumbrada a la vida dura del alfarero, aunque también tenía sus aficiones: era músico (saxofonista) y en su juventud, futbolista. Esto es lo que solía hacer para escapar de su rutina.
Tenía unas manos increíbles, moldeaba el barro con sumo gusto, cariño y maestría, se

notaba en sus creaciones que tenía amor al oficio. Tanto llegó su fama de buen tornero, que le llegaron encargos de la empresa química de Flix, para hacer las probetas de ensayos, como se sabe, estas piezas han de ser de una gran precisión.

Cuando en 1970, el famoso escritor y ceramista Llorens Artigues, junto con J. Corredor-Mathos y el fotógrafo F. Català Roca hicieron el libro: «Cerámica Popular Española» de la editorial Blume, eligió a mi abuelo Juan y a su hermano Tomas, verdaderos maestros del oficio, para plasmar el oficio artesano de la cerámica, en la parte del libro que hablaba de los alfareros de Miravet (página 174).
Según cuenta su hijo, Juan Avante Griño, mi padre, el abuelo era una persona tremendamente inquieta, siempre andaba buscando cosas nuevas que se salieran de lo cotidiano, de uno de sus viajes vendiendo cerámica, que hizo por el Aragón, vino con la idea de hacer el primer botijo de cerámica, con fines únicamente decorativos, pues toda la artesanía que se fabricaba hasta entonces, era únicamente, para uso utilitario, a este botijo se le llamó: Gárgola de Moixó.

Las piezas de cerámica tradicional que mi abuelo Juan fabricaba con sus manos eran:

Diferentes tamaños de tinajas, de tamaños que oscilaban de 1/2 litro, hasta los 100 litros.

Lebrillos «Ribells», también de diferentes medidas, el más pequeño se utilizaba de plato para comer «pitança», y el más grande servía para hacer la matanza, cuyas medidas eran más o menos de 1 metro de diámetro.

Cantaros de barro sin esmaltar, para ir a buscar el agua a la fuente o al río. Estos eran grandes con una capacidad de unos quince litros.

Dos modelos de cantaros más pequeños para el campo. Con una capacidad de unos cinco litros.

El “Caneret” se utilizaba para tenerlo en el campo, al estar muy bien cocido en el horno, mantenía el agua fresca y tenía un filtro, para que no entrasen bichos del campo, por donde se llenaba de agua.

La “Gargola”, de una forma estilizada, se usaba como botijo grande en las entradas de las casas de pueblo o de campo, su capacidad era de unos 5l. También, al igual que el canteret, tenía un filtro para que no entraran bichos y también mantiene el agua bien fresca.

Botijos, que mantenían y mantienen el agua fresca, hoy en día una solución muy ecológica y económica, pues si tienes un botijo que haga el agua fresca, no hace falta el frigorífico, para enfriar el agua.

Piezas varias, de cerámica, para el menaje del hogar, como aceiteras, saleros, azucareros, botellas para calentar la cama…

Todas estas piezas de cerámica no tenían ninguna pretensión estética, aunque su austeridad hace que sean unas obras de artesanía muy bellas y únicas, hoy en día muy apreciadas por los coleccionistas de cerámica artesanal antigua.

Por las expertas manos de nuestro abuelo, pasaba todo el proceso, de creación hasta llegar a la venta de sus cerámicas.

Desde ir a buscar las tierras, para hacer el hacer el barro.

Crear las piezas cerámicas, bien torneadas con el torno de alfarero, que funciona

con el pie, o bien modeladas con las manos solamente.

Hornear y cocer las piezas de cerámica. Se utiliza un horno cuyo combustible es la leña.

Hasta, finalmente, ir a vender las cerámicas, con un carro tirado por un animal, por los pueblos.

El único paso del proceso que no hacía nuestro abuelo era el de ir a recolectar las ramas, al monte, para cocer el horno de leña.

Junto con nuestro abuelo, trabajaba su hermano Tomas, que era un verdadero artista, el yeyo Tomas, se dedicaba a la terminación de la cerámica, añadiéndole formas escultóricas, también figura en el libro del artista Llorens Artigas «Cerámica Popular Española» de la editorial Blume, (página 174).

El relevo generacional, lo recogió nuestro padre Juan Avante Griño, maestro de entre los maestros, fue elegido por el ceramista Llorens Artigues para acompañarlo a su taller, cosa que nuestro padre rehusó por motivos personales.

Este maestro artesano renovó y reinventó el concepto de taller alfarero, que hasta el momento tenía la característica de taller pequeño, con poca luz, construyendo un taller de cerámica nuevo, de unas dimensiones considerables en el municipio vecino de Benissanet, donde se encuentra actualmente el taller de Cerámicas Avante “AvacoArtiDeco”, un taller amplio con mucha luz y muy cómodo para trabajar.

En cuanto a su aportación generacional al oficio de la familia, incorporó al catálogo de productos, piezas decorativas, como botijos de cerámica, con formas diferentes, hizo una colección de los botijos típicos de la tierra, recuperó las piezas para el menaje del hogar: platos para vajillas, saleros, azucareros, potes para especies, salseros, potes para ajos…, todo ello lo firmó con su gran amor al oficio, cosa que ha trasladado a sus tres hijos.

Mi padre Juan, siguió utilizando el horno de leña, para cocer cerámica, porque se dio cuenta que la cocción a leña daba a las piezas de cerámica una pátina de un tono pajizo, que, con el paso de los años, el barro, iba envejeciendo haciendo la cerámica mas bella.

La filosofía de nuestro padre ha sido siempre que se tiene que aprender a dominar el oficio de la alfarería, de una manera artesana, sin incorporar demasiadas maquinarias, pues si un alfarero, o ceramista profesional, sabe utilizar el torno de alfarero, nunca tendrá problemas en realizar cualquier pieza de cerámica, que diseñe o que le pidan.

Esta manera de pensar es, sin lugar a duda, el mejor legado que nos ha dejado a nosotros, sus hijos.

En sus ratos de ocio Juan Avante Griño, se dedicaba al fútbol, deporte en el que destacó a nivel comarcal e Inter comarcal, lo ficharon el Gandesa club de fútbol, también, una anécdota muy simpática que nos contaba es que dos veces en semana iba a entrenar y un tercer día, el que tocaba partido de liga, en bicicleta, unos 20 km, ida y 20 km de vuelta.

Por último, la historia de las generaciones Avante llega a nuestras épocas, Juan Avante Griño tiene tres hijos, dos de los cuales Juan y Jordi, continúan con el oficio familiar, y la hija, Rosa M.ª, ha tomado el camino del arte, es escultora y profesora de escultura en la escuela de artes y oficios de Mora la Nova.

En esta generación Jordi ha estudiado Cerámica en la escuela de Artes y Oficios de Tarragona, graduándose en la escuela de Artes y Oficios de la Llotja de Barcelona. Siempre se ha preocupado por innovar y aprender nuevas técnicas cerámicas, para después aplicarlas como mejora en el proceso artesanal del taller.

Realizando cursos de perfeccionamiento con el ceramista Ramont Fort.

Trabajando como aprendiz en talleres de reconocidos ceramistas como:

Marti Royo ceramista de Altafulla y gran amigo de la familia Avante.

Ramón Carrete, gran ceramista de Tarragona, fue profesor y mentor.

Montserrat Domingo, ceramista Tarraconense, especialista en cerámica hecha con colada, utilizando moldes, Jordi ha adquirido mucha destreza en la creación de moldes.

Jose Martin, de Cambrils, Tarragona, maestro de entre los maestros, creo, que hoy en día es uno de los mejores ceramistas y artistas del país.

Jordi Avante compagina el trabajo de cerámica artesana en el taller familiar, la creación de cerámica artística de autor con,

La investigación de nuevos procesos cerámicos, juntamente con Jose Martin.

La divulgación, en la red, y demostraciones presenciales del oficio de alfarero, tejero, haciendo tejas, y de la realización de baldosas de cerámica artesanales.

Imparte cursos, workshops y clases particulares de cerámica.

Participa en concursos de cerámica artística y expone en diferentes galerías y salas de exposición de Europa.

Las colecciones con las que se trabaja son piezas de cerámica artesanas y artísticas, tanto tradicionales como cerámica innovadora dirigida a la creación de vajillas para restaurantes, chef que gustan de presentar sus platos en soportes cerámicos diseñados a medida para proyectos culinarios personalizados.

Se enfocan a diferentes campos de la sociedad:

la restauración, haciendo piezas a medida para restauradores de museos, catedrales, iglesias, monasterios, monumentos nacionales, arquitectura ecológica…

Piezas que van desde acabados especiales para cerramientos de aguas, gárgolas, chimeneas, canalizaciones de aguas fluviales, canalizaciones de tejados, conductos de aguas.

baldosas artesanas para suelos y paredes, cocinas rústicas, respiraderos, reproducción de baldosas decoradas…, en fin todo lo que se pueda reproducir y que nos pidan nuestros clientes: restauradores, arquitectos, propietarios, decoradores…

Piletas de cerámica, modernas de diseño o rústicas, reproducciones de las antiguas, piletas de gres, piletas de diseño. Se colocan en restaurantes, hoteles, casas rurales, casas rústicas, barbacoas.

Piezas especiales, hechas y diseñadas a medida.

Decoración de jardines, haciendo un sinfín de macetas, maceteros grandes y pequeños para el ornamento de jardines exteriores e interiores.

Realización de murales para nombrar y numerar las calles y casas de los pueblos.

Creación de esculturas y murales cerámicos, para equipamiento municipal, restauración de fuentes, muros y fachadas.

Vajillas de cerámica de diseño, personalizadas. Vajillas tradicionales, para vestir todo tipo de mesas.

El relevo generacional de la cerámica AvacoArtiDeco está en manos de los hijos: Jordi, Gisela, los cuales están aprendiendo, jugando con el barro, de la misma manera que aprendieron sus padres y los padres de los padres.

Tanto la cerámica artística, como el oficio artesanal de la alfarería es el reflejo del alma del artista, cuando creas con tu corazón las obras que surgen transmiten todo tu interior, se nota, se siente la personalidad del autor, el amor con el que han sido creadas.